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lunes, 22 de abril de 2019

Planificador de Novelas solo durante esta semana.

Con motivo del #Diadellibro durante esta semana volvemos a lanzar esta promoción.



¿Quieres conseguir totalmente gratis un Planificador de Novelas creado por Ayuda al Escritor? Pues te contamos como.

Para optar a esta promoción deberas:

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Y dejar un comentario en este post ejemplo "lo quiero"

Todos los que reunan las condiciones recibiran gratuitamente el archivo PDF del Planificador de Novelas de 150 paginas, el cual podreis imprimir en color o blanco y negro, y en A4 o A5, tambien adjuntaremos intruciones de como encuadernarlo manualmente, si lo deseamos.

Apartados del Planificador:

1.- Biografia
2.- Ficha del Proyecto
3.- 10 fichas de personajes
4.- Personajes secundarios
5.- Mapa
6.- Lugares
7.- Sinopsis
8.- Ideas/Escenas
9.- Capitulos
10.- Titulos
11.- Plan de Trabajo
12.- Investigación
13.- Notas

No te pierdas esta oportunidad de conseguir el Planificador de Novelas de Ayuda al Escritor.
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domingo, 14 de abril de 2019

Generadores de ideas para nuestra novela




Buenos días, hoy acabo de descubrir unas web donde de manera aleatoria generan tramas e ideas para novelas y que son usadas cuando estas bloqueado.

Seguro que vosotros ya las conociaís, pero a mi me han sorprendido.

Como no entiendo nada de ingles, uso el traductor automatico de Google.

Generador 1 http://writingexercises.co.uk/index.php

Generador 2 https://www.plot-generator.org.uk/


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viernes, 12 de abril de 2019

¿Porque dejamos un manuscrito sin terminar?




9 Razones por las que abandonamos un manuscrito y como solucionarlo.

1. Obsersionarse con crear una marca

Aunque el marketing para escritores reza que la marca personal aumenta nuestras probabilidades de ser leídos y de que nuestros libros se vendan, nos dedicamos a fortalecer nuestra presencia en las redes sociales y dejamos a un lado lo más importante: escribir. Finalmente, la planificación y el esfuerzo se centran en sostener un blog y en compartir contenido en vez de completar ese famoso manuscrito.

Consejo: aunque ser visible en el mundo literario es importante, no sirve si no hemos escrito nada. Encuentra el equilibrio. Planifica la frecuencia de publicación en tu blog y el tiempo en redes sociales, de manera que gastes tu tiempo en lo más importante: tu novela. Ten presente que tener tres mil nosecuantos seguidores no garantiza que nuestro libro sea un best-seller (si es que publicas algún día).

2. Enamorarse del worldbuilding

Emocionados a más no poder, pasamos el día caracterizando cientos de personajes (de los cuales usaremos menos del diez por ciento), concibiendo líneas de tiempo que jamás mencionaremos y perdiéndonos en trasfondos, mapas y reglas, por lo que el verdadero proceso de escritura queda relegado a un segundo plano. En definitiva, perdemos el rumbo de nuestra novela o, como escribió David Olier en este artículo, corremos el riesgo de convertirnos en procrastinadores.

Consejo: deja a un lado la documentación excesiva, más si es tu primera novela. Céntrate en terminar de escribir tu historia. Verás que entre más simple mejor.

3. Tener demasiados proyectos para terminar uno

Ocurre con frecuencia. Cuando escribimos más de un libro a la vez corremos el riesgo de dejar uno en la mitad o, lo que es peor, no terminar ninguno de los dos (tres, cuatro…). Las probabilidades de que algún manuscrito termine en la basura se multiplican de acuerdo al número de proyectos que tengamos en marcha.

Consejo: ve por partes. Es mejor un manuscrito terminado que varios a la mitad. Y, aunque las nuevas ideas inunden tu mente, anótalas y postérgalas para después. Ahora te vas a centrar en el que tienes entre manos.

4. Ser el rey de la pronosticación

Hallar tiempo y espacio para escribir es un desafío para la mayoría, sin embargo, cuando por fin logramos esa preciosa hora entre el almuerzo y el trabajo nos ponemos a husmear en Facebook, a  tuitear o a leer blogs para escritores. O simplemente buscamos mil excusas para no escribir.

Consejo: respira profundo, apaga el internet del computador y bloquea el móvil. Yo he usado la aplicación Forest y me sirve un montón. Verás que, escribiendo una o dos páginas por día, en seis meses tendrás tu manuscrito terminado. Pero siéntate y escribe de una vez por todas.

5. Reescribir constantemente los capítulos

Editamos de forma repetitiva un mismo capítulo o párrafo, por lo que no avanzamos. Este tipo de escritura sucede con frecuencia en los escritores que no planifican. Yolanda Gómez nos lo explica mejor en este artículo.

Cuando no se tiene claro hacia dónde se dirige nuestra historia es muy común que borremos y reemplacemos con una frecuencia demasiada alta.

Consejo: reescribir antes de tener el primer borrador me parece un esfuerzo innecesario, a no ser que lleguemos a un punto en el que la trama lo exija. Si realizas una búsqueda en blogs para escritores verás que la mayoría aconseja terminar el borrador antes de corregirlo. ¡Vamos! ¡Lo importante es poner ese punto final! La edición y la corrección son otra tarea y ya habrá tiempo para ello.

6. Dejárselo a los lectores beta demasiado pronto

El perfeccionismo lleva a que solicitemos revisiones de un primer borrador que aún está a medias y sin terminar. Con seguridad recibiremos más críticas de las que esperamos y nos desalentamos, convencidos de que nuestra historia no es prometedora. ¿Cuál es su solución? Manuscrito a la papelera de reciclaje. Solicitar consejos o puntos de vista de un escrito que no está terminado es la peor de las ideas, pues este aún tiene muchas fallas.

Consejo: ve por partes. Hasta que no hayas completado tu primer borrador no solicites revisiones ni lecturas beta, salvo que estés estancado y necesites una opinión. Lo importante es terminar de escribirlo. Esta entrada de Gabriella Campbell lo explica mejor: Hecho es mejor que perfecto.

7. Perder la pista de tu historia

El autor se desanima cuando llega a un punto en el que no sabe qué hacer. Comprende que la escritura se ha vuelto monótona, que algunos elementos de la trama se encuentran descuidados, que las transiciones entre escenas son demasiado duras o sin sentido y que los personajes se han descarrilado. Se detiene, lo analiza y mejor desecha su novela con la esperanza de empezar otra.

Consejo: es más sencillo dedicarse a desenredar tramas, mejorar la transición entre capítulos, reorganizar escenas y crear diagramas cuando tenemos el manuscrito completo frente a nuestros ojos. Termínalo. No te desesperes, el secreto de escribir es tener la cabeza fría y la paciencia para afrontar estos retos en su debido momento. Pronto tendrás que reescribir varias partes pero puedes darte por bien servido con una novela terminada.

8. No llevar una secuencia al escribir

En ocasiones he aconsejado a mis amigos a que escriban los capítulos de su novela sin una secuencia cronológica como solución a un bloqueo. No obstante, esta técnica puede ser un arma de doble filo pues llega un momento en que la historia se convierte en un mar de fragmentos sin orden ni coherencia. Si el autor no posee la capacidad de unir estos fragmentos y entrelazarlos de manera lógica (sin usar truquitos sucios) pondrá fin a su tarea y enviará el manuscrito a la cesta de la basura (la literal, algunos todavía escriben a mano).

Consejo: escribe el capítulo uno, luego el dos, luego el tres y omite la secuencia como último recurso. Es mejor enfocarse en lo que sucederá en el próximo capítulo en lugar de preocuparnos por lo que podría suceder diez o veinte capítulos más adelante.

9. Ser envidioso o inseguro

El autor se compara frente a otros escritores que han publicado y en vez de usar los logros de los demás como estímulo se reprocha el no ser igual a ellos. Empieza a sucumbir en las dudas para terminar creyéndose un pésimo escritor (aunque nunca nadie haya leído nada de lo que escribe). Lo vemos lamentándose en las redes sociales y llorando su desgracia como escritor. Se queja del por qué a los otros les va bien y a él no. En medio de su suplicio abandona el manuscrito ¿Cómo diantres le va a ir bien si, en vez de terminar su novela, está pendiente del resto del mundo?

Consejo: termina tu novela. Es sencillo. Aunque el éxito parece llegarle del cielo a los demás, no fue tan sencillo como crees. Ellos debieron esforzarse, trasnochar, sacrificar otras actividades y enfocarse en su objetivo antes de  publicar. Estoy seguro que detrás de todo tu miedo hay un gran escritor con una gran historia esperando ser terminada. Solo debes dar ese gran paso. ¿Te atreves?

Fuente: https://simplementemj.com/terminan-sus-manuscritos/
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martes, 9 de abril de 2019

5 Cosas que debes hacer antes de vender tu libro.




Primera etapa: Valor
Lo primero que tienes que hacer es examinar el valor de tu libro.

Lo sabemos, tu libro, como cualquier obra artística o intelectual, es en realidad invaluable. Aun así tienes que detenerte a comprobar su valor.

Ese valor tiene en el caso del libro dos vertientes: una literaria y otra editorial.

Para examinar la vertiente literaria, evalúa tu obra en cuanto artefacto literario. Como es natural tu libro tiene que estar bien escrito, tener una trama bien urdida y personajes interesantes que representen un argumento bien pensado. Cuidado con las lagunas argumentales, con los posibles desequilibrios estructurales, con los fallos en la cronología. Una revisión externa te ayudará a solventar posibles errores.
La vertiente editorial se refiere al trabajo que hay que realizar sobre el texto para convertirlo en un libro (aunque sea en formato electrónico). La corrección literaria y ortotipográfica, el diseño de interiores y el diseño de exteriores (portada, contraportada, solapas y lomos…). Si autopublicas, todas esas labores corren de tu cuenta —lo cual no quiere decir que las hagas tú, te recomendamos contratar a profesionales—, pero debes asegurarte de que todo está correcto. Si has optado por la edición tradicional, esas son labores de las que se encarga el editor, pero tampoco está de más comprobar que se han hecho y cómo se han hecho.
¿Por qué debes pararte a examinar el valor del libro? Sencillamente porque el lector lo va a hacer. Es mejor que te asegures de que todo está como deseas que él lo encuentre.

Además, el valor de un libro ayuda a marcar la diferencia. En un mundo donde cada vez se presta menos atención a la calidad, que tu libro la ofrezca es una manera de diferenciarte y de construir marca personal.

Hay muchos libros mal planteados y escritos, muchos libros que no han conocido un corrector o con portadas de pésimo diseño. Si el tuyo no está entre ellos, estarás llamando la atención de los lectores hacia él.

Por otra parte, no hay nada mejor que ofrecer un producto de calidad para asegurarte de que el lector querrá repetir su experiencia contigo.

Segunda etapa: Atracción

Una vez hayas repasado el valor de tu libro y comprobado que tu obra es un primor a todos los niveles llega la segunda etapa: sopesar todos aquellos aspectos de tu libro que la hacen atractiva para los lectores.

En este momento debes valorar qué va a obtener el lector que se adentre en las páginas de tu libro. No te quedes en la superficie, con frases del tipo «Horas de lectura» o «Entretenimiento», ahonda en las razones que llevarían a alguien a elegir tu libro en lugar de otro.

¿Es el misterio?, ¿es tu prosa?, ¿es el romance?, ¿es el carisma del personaje?, ¿es la intrincada urdimbre de la trama?, ¿es lo exacto de la ambientación histórica?

Fíjate en que este paso, de forma paralela, te va a llevar a investigar y a profundizar en quién es tu lector ideal, conocimiento sin el cual tus acciones de marketing (las del lanzamiento, pero también las posteriores) tienen grandes posibilidades de errar el tiro.

En esta etapa debes pensar también en las posibles objeciones que el potencial lector puede esgrimir para no desear adquirir o leer tu libro y desarticularlas. Así cuando algún lector arguya un pero, tú tendrás ya dispuesta una razón que le lleve a replanteárselo.

Imagina por ejemplo que el lector alega que tu libro es caro. Tú puedes esgrimir que el precio es inferior al de tomarse un par de cervezas y que, a cambio, tendrá horas de lectura, aprenderá cosas nuevas…

Este es el momento de pensar también en la credibilidad. Como es lógico, las personas precisamos que las marcas nos transmitan una cierta credibilidad antes de comprar cualquier producto. Y tú, como probablemente ya sabes, eres una marca: una marca personal.

Si el lector no confía en el mensaje que recibe, difícilmente decidirá comprar tu libro. Si los textos de tu web o de la página del libro están mal redactados, ¿cómo confiará en que has sido capaz de escribir una buena novela? Si el diseño de la portada es amateur o tu web no parece un sitio profesional, desconfiará de las cosas que le cuentas sobre ti y sobre tu obra.

Mucho cuidado con mentir o con exagerar. Tu credibilidad está en juego y, sin ella, no es posible desarrollar una carrera de éxito en ningún campo, tampoco en el de la escritura.

Tercera etapa: Marketing y comunicación

A continuación viene la etapa de marketing y comunicación, a la que tal vez tú te hubieras lanzado de cabeza a la hora de lanzar un libro sin pensar en las dos etapas previas que acabamos de explicarte.

Sin embargo, es importante no precipitarse y por eso conviene empezar a trabajar cuanto antes en el lanzamiento de tu libro. No esperes a que el momento de su publicación esté cercano: nunca es demasiado pronto para pensar en el lanzamiento de un libro porque son muchas las cosas que hay que considerar y muchas las decisiones que hay que tomar para que todo salga tan bien como deseas a la hora de lanzar un libro.

Una vez que has investigado el valor de tu libro y que tienes claras qué cosas debes subrayar de él para atraer al que es tu lector ideal, llega el momento de pensar en el marketing y la comunicación.

En primer lugar, necesitas un mensaje de marketing que exprese con claridad quién eres tú y que resuma tu obra. Muchos escritores no tenéis un buen mensaje de marketing y ese es el primer ladrillo que debes poner cuando diseñas tu plan de marketing.

A continuación, debes ocuparte de transmitir con palabras, de la manera más fiel y exacta posible, de qué trata tu libro y qué hay entre sus páginas para tu lector (este es el momento de utilizar las ideas que surgieron en la fase de atracción).

Trata de que tu mensaje sea corto, claro y preciso. No te vayas por los cerros de Úbeda so pena de confundir al lector: un lector confuso es un lector que no tomará una decisión de compra.

Por cierto, en el curso de Marketing Online para Escritores aprenderás cómo crear un mensaje de marketing efectivo, diseñarás tu plan de marketing paso a paso y tu profesor revisará tu web y tu estrategia en redes sociales para darte indicaciones exactas que te ayudarán a llegar a tus lectores y vender más.

No olvides que el diseño de portada de tu libro forma parte del marketing. Las marcas cuidan mucho el packaging de sus productos porque su diseño marca la diferencia a la hora de vender. De igual manera tú debes cuidar el diseño de tu portada.

Hay cubiertas que son francamente disuasorias, así que trata de hacer un buen trabajo en este punto. Una vez más, nuestra recomendación es que inviertas en un profesional. Pero si decides ocuparte del diseño tú mismo, aquí te damos algunas ideas para que lo hagas lo mejor posible.

Teniendo listo tu mensaje de marketing y claro lo que debes decir sobre tu libro para convencer al lector potencial de que lo compre y lo lea, el siguiente paso consiste en crear un plan de marketing para tu lanzamiento.

Piensa en todas las acciones que vas a llevar a cabo y en qué momento lo harás. Divídelas en fases y asigna a cada fase un tiempo concreto en que debe ser realizada, para que todo este hecho en su momento, sin prisas ni olvidos de última hora.

Cuarta etapa: Venta

La fase de marketing culmina con la venta.

Si tienes un plan de marketing y lo pones en práctica con esmero, pero no vendes libros, es que algo no estás haciendo bien. Deberías detenerte un momento a reevaluar lo que haces y cómo lo haces.

Cuando te preparas para lanzar un libro hay dos cosas que tienes que tener claro respecto a la venta. La primera es que tu libro se pueda encontrar con facilidad yla segunda es el precio.

Facilidad para encontrar tu libro

Si tu libro está en formato electrónico súbelo a cuantas plataformas puedas. No obstante, ten presente que eres tú quien tienes que enviar tráfico (compradores potenciales) hacia ellas, de otro modo tus ventas resultarán testimoniales.

Que tengas que ser tú el que envíe tráfico significa que lo más probable es que no puedas enviar grandes cantidades a todas las plataformas, por lo que te aconsejamos centrarte en una sola.

Lo ideal: que sea tu propia tienda. Así eliminas el porcentaje que se queda la plataforma, puedes controlar lo que vendes y a quién se lo vendes y hacerte con una base de datos de compradores a los que ofrecer más adelante tus otros libros. Aquí te hablamos de las ventajas de tener tu propia plataforma para vender libros. También en el curso de Marketing para Autores te contamos cómo construir una web pensada para vender.

En cualquier caso, todavía hay autores que no enlazan hacia los canales de venta desde sus webs. Hablan de sus libros, pero no hay ni un enlace que te lleve al lugar donde ese libro se puede comprar. Hazte un favor y no seas tú uno de ellos.

Si publicas en papel, el que resulte fácil encontrar tus libros dependerá de tu editorial y de la distribuidora con la que trabaje.

Seguro que ya lo sabes, pero poner un libro en librerías y que dure allí no resulta tan sencillo, sobre todo si eres un escritor autopublicado o poco conocido. Llegar a la mesa de novedades es ya casi un imposible, a no ser que seas un autor reconocido o que publiques con una buena editorial (no necesariamente de las grandes, muchas editoriales independientes también han sabido asegurarse su puesto en las mesas de novedades).

La distribución puede ser un verdadero escollo. Este es un tema complejo y muy interesante que abordamos en su día en este artículo. No te lo saltes.

Ten claro que si tu libro es difícil de encontrar, ya sea en papel, ya sea en digital, va a ser complicado que se venda.

Precio del libro

El siguiente punto relativo a la venta a tener en cuenta antes de lanzar un libro tiene que ver con el precio.

La mayoría de los autores no hacéis una reflexión sosegada sobre el precio de vuestro libro. Lo ponéis un poco al azar: guiándoos por el precio que han fijado otros autores (que probablemente tampoco se han detenido un momento a pensar en este importante asunto) u orientándoos por las escalas de precios que recomiendan plataformas como Amazon.

Por el contrario, el precio de un libro es un tema peliagudo que requiere de mucha atención.

No te va a quedar más remedio que detenerte a echar cuentas. ¿Cuánto quieres ganar al mes de la venta de tus libros?, ¿qué porcentaje de tus ventas esperas que provenga de ese título en concreto?, ¿cuánto estimas que vas a vender?

Si quieres saber qué precio debes ponerle a tu libro, en este artículo te damos algunas claves para ayudarte a fijarlo.

Ten presente que si pones precios bajos no solo estarás contribuyendo a dar la imagen de que eres un escritor low cost, sino que tendrás que vender muchos muchos ejemplares para alcanzar el umbral de la rentabilidad. Pero en un país con el índice de lectura en permanente descenso eso no es nada fácil.

Y recuerda que es legítimo que aspires a vivir de tu trabajo como escritor. Y a vivir dignamente.

Quinta etapa: Postventa

¿Creías que una vez terminada la venta todo había finalizado? Para nada.

Para empezar, deberías comprobar que tu libro cumple las expectativas creadas. Escucha a tus lectores.

Tienes que estar muy atento a lo que dicen de ti y de tu obra los lectores. Eso te ayudará a vender mejor, porque podrás ajustar tu mensaje de marketing, basándolo en sus experiencias.

Además, trabaja para mantener vivo el interés. Los libros no caducan, hay vida más allá del lanzamiento y tu plan de marketing debería abarcar doce meses, no solo los treinta días después de la publicación. Permanece en la mente de tus lectores.

Todo esto se hace mejor si tienes tu propia web de escritor, como la que te ayudamos a construir y optimizar en el curso de Marketing para Escritores.

Lanzar un libro es una prueba de fuego para cualquier autor, incluso aunque ya esté fogueado en estas lides. Pero si te paras a planificar estas cinco etapas, todo te resultará más sencillo y las ventas de tu libro se incrementarán.

Fuentey autoria: https://www.sinjania.com/lanzar-un-libro/
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viernes, 29 de marzo de 2019

Conflicto narrativo




LISTA DE VERIFICACIÓN PARA REVISAR TU CONFLICTO LITERARIO

Si no quieres cometer estos errores, puedes pasarle esta lista de verificación a tu historia. Te ayudará a reflexionar si has desarrollado como es debido todos los aspectos importantes del conflicto narrativo, comprobar si son creíbles y coherentes.

Por un lado, estas son las preguntas que has de hacerte sobre los elementos del conflicto narrativo:

◊ Objetivo: ¿Cuál es la meta que tu protagonista quiere alcanzar?
◊ Motivación: ¿Por qué desea alcanzar esa meta?
◊ Fuerza antagonista: ¿Qué o quiénes le impiden alcanzar la meta? ¿Le ponen obstáculos realmente complicados?

Y con estas preguntas analizarás si el resto decisiones que has tomado al estructurar la historia contribuyen a que el conflicto narrativo funcione:

◊ ¿El intervalo de tiempo en el que se desarrolla la historia es el más propicio para mantener la tensión narrativa?
◊ ¿El entorno en el que transcurre la acción ayuda al protagonista a avanzar o retroceder en su propósito?
◊ ¿El resto de personajes le ayudan a avanzar o retroceder en su propósito?
◊ ¿Qué pierde o sacrifica por conseguir su objetivo?
◊ ¿Qué secuelas le quedan por alcanzarlo (o no alcanzarlo)?

Por supuesto, esta lista de verificación solo es un punto de partida para que la amplíes según las necesidades de tu historia.

Seguir Leyendo en: https://relatosmagar.com/crear-el-conflicto-narrativo/

Un artículo muy recomendado a la hora de dar cuerpo a nuestra novela.
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jueves, 28 de marzo de 2019

Curso gratuito de marketing




Conoce los cimientos del marketing y aumenta las ventas de tus libros.

​​Descubrirás cuál es la clave del marketing eficaz. El marketing tiene una ecuación y te contaremos cuál de s​us términos es el verdaderamente importante a la hora de vender tus libros.

​Aprenderás cuál es el momento preciso en que debes empezar a trabajar en tu marketing.  Cambiará tu mentalidad con respecto al marketing y comprobarás por ti mismo lo maravilloso que es llegar a los objetivos propuestos.

T​e harás con el secreto para articular un plan de marketing que funcione. Para que dejes de dar palos de ciego sin saber qué es lo que tienes que hacer.

Descubre los dos elementos imprescindibles para vender tus libros y llévate 4 estrategias concretas que puedes empezar a poner en práctica hoy mismo. Únete ahora al taller gratuito de marketing.

Apuntate en: https://www.sinjania.com/lead-taller-gratuito-de-marketing-en-video/
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miércoles, 27 de marzo de 2019

Becas para escritores noveles




La Comunidad de Madrid, convoca becas para escritores noveles, si vives en Madrid y te gusta escribir te podria interesar.

La Comunidad de Madrid convoca las ayudas a la creación literaria correspondientes a 2019. Los autores noveles nacidos o residentes en la Comunidad de Madrid podrán optar a esta serie de ayudas que convoca la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, por segundo año consecutivo, en las modalidades de novela y recopilación de relatos breves, poesía, cómic y ensayo.

El importe  total destinado es de 100.000 euros y se distribuye en cinco ayudas de 5.000 euros para cada una de las modalidades:  novela y recopilación de relatos breves, poesía, cómic y ensayo. Podrán presentar proyectos de sus obras los autores noveles, considerándose como tales a quienes no hayan publicado más de tres obras en cualquiera de las modalidades, por medios tradicionales o digitales, así como a quienes no hayan autopublicado.

Dentro de los objetivos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes está el fomento de la creación cultural en todas sus expresiones. Entre las acciones encaminadas a incentivar el conocimiento y  las diferentes manifestaciones artísticas ya puestas en funcionamiento, se ha considerado oportuno apoyar a los autores en la etapa inicial de su trabajo, reconociendo la calidad de su obra y  promocionándola como incentivo necesario para su profesionalización.

La valoración de los proyectos presentados tendrá en cuenta el interés cultural de las obras de acuerdo con las características propias de cada uno de los géneros, su originalidad y su relación con la Comunidad de Madrid.

Fuente: Becas para escritores noveles


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lunes, 18 de marzo de 2019

Como no comenzar tu relato o novela




Ejemplos practicos de:

Cómo NO debe ser el inicio de tu relato o novela

Esta lista que expondré a continuación no puede ser tomada al pie de la letra. Seguro que encontráis magníficas novelas que tienen uno de estos comienzos, pero justamente el problema es que se han convertido en un cliché de tanto usarlos. Una opción es tomar uno de los ejemplos de la lista y probar a darle la vuelta para acabar con el tópico y conseguir un inicio rompedor.

Sueños: un personaje sueña, lo despiertan (despertador, radio, una voz ajena, etc.), este se mira al espejo… (cualquiera de los tres inicios están desaconsejados, pero la combinación de los tres es pecado).

Personaje: una descripción pormenorizada del protagonista.

Resumen: detallar toda la biografía del personaje hasta el tiempo actual del relato.

Paisaje o clima: una descripción extensa del escenario o del tiempo que hace.

Worldbuilding: explicar el mundo que te has inventado con todo lujo de detalles.

Vocabulario inadecuado: un exceso de subordinadas y palabras que requieran que abra el diccionario (hay autores que siguen creyendo que actualmente se escribe como en el siglo XV).

Diálogo: una conversación entre varios personajes que no son descritos por el narrador.

Moraleja: incluir el tema que se va a repetir durante la novela (leitmotiv), especialmente en las novelas de autoayuda o aquellas con adoctrinamiento.

Flashback: narrar una escena anterior al momento actual del relato (revisa los tiempos verbales; trata de no usar el pluscuamperfecto, ya que se refiere a un momento anterior).

Final: que te desvele cómo acaba (en Crónica de una muerte anunciada, la muerte del protagonista no es lo importante, sino por qué y quién lo mató).

Fuente: https://blog.literup.com/inicio-novela/
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Tutorial de Scrivener basico




Tutorial de Scrivener basico para principiantes, curso completo de como empezar y terminar una novela con el programa para escritores de Scrivener.


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viernes, 15 de marzo de 2019

Flashback en tu novela




El orden temporal de la narración puede verse afectado por ciertos recursos que se usan muy a menudo para romper la linealidad e introducir cambios que enriquezcan la lectura. Estas rupturas temporales reciben el nombre de anacronías y entre ellas figura el recurso conocido como flashback. El flashback, o analepsis,  consiste en relatar un hecho que ocurrió en un punto anterior de la historia que se narra, interrumpiendo la línea temporal de la narración.

El uso del flashback tiende a ralentizar el ritmo de la narración y permite introducir información pertinente para el desarrollo de la acción. Pero antes de decidirse a usar el flashback, el escritor debe plantearse algunas cuestiones.

¿Es necesario el flashback?

Si la escena que describe el salto atrás no ofrece nueva información o revelaciones relevantes, entonces probablemente es mejor prescindir de ella. Por ejemplo, si estamos contando la historia de un personaje de cincuenta años adicto a las drogas, ¿puede ser interesante mostrar al lector el momento en que se fuma su primer porro?

¿Alarga innecesariamente la narración?

No hace falta escribir un retroceso elaborado sólo para revelar alguna pequeña pieza de información necesaria para que la historia prosiga. Una sola línea inteligente de diálogo puede lograr lo mismo. Por supuesto, depende de la historia que estemos tratando de contar, pero incluir una línea del tipo: “Mi padre era un de héroe de guerra” es más eficiente que embarcarse en un flashback en el que el padre del protagonista destruye tres bunkers nazis en las playas de Normandía.

¿Rompe el pacto de suspensión de la incredulidad?

Puesto que vivimos en un tiempo lineal, un flashback inoportuno puede resultar chocante y sacar al lector del estado de suspensión de la incredulidad, ese pacto sagrado entre escritor y lector.

¿Rompe la ilación de la historia?

Un flashback mal planteado, mal delimitado, en el que no quede claro en qué momento empieza y en qué momento termina puede hacer que el lector pierda el hilo y sienta que la historia es difícil de seguir. En ese sentido, es vital saber reconducir la historia hacia el presente después de un flashback.

¿Es ameno?

Como hemos visto, un flashback debe presentar información relevante para el desarrollo de la trama, pero además debe hacerlo de manera atractiva. La escena debe ser trabajada para que tenga gancho, cuidando cada uno de los elementos (diálogo, descripciones, personajes…) que se incluyan en ella.

Fuente: https://www.sinjania.com/recursos-de-escritura-el-flashback
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lunes, 4 de marzo de 2019

12 TRUCOS QUE MEJORARÁN TUS TEXTOS AL INSTANTE




12 TRUCOS QUE MEJORARÁN TUS TEXTOS AL INSTANTE por Intelegencia Narrativa.

Puedes tener el mejor argumento del mundo y los personajes más carismáticos y entrañables jamás creados, pero sin una buena ejecución, tu historia se quedará coja. El cómo cuentes tu historia es un factor fundamental, pues determinará la fuerza de tu libro para atrapar al lector. Es cierto que unos buenos personajes o algo interesante que contar es un aditivo en la lectura, pero de nada nos sirve si no sabemos cómo aprovecharlo adecuadamente.

No puedo convertirte en un maestro de la narración con un puñado de consejos y dos palmaditas en la espalda, nadie puede. Forma parte de ti querer mejorar cada día tanto tu expresión escrita como tu capacidad para contar historias. Lee a los mejores y aprende de ellos, es el mejor consejo que puedo darte. Pero oye, ya que estás aquí voy a adelantarte trabajo. Te facilitaré una serie de trucos que, aplicadas debidamente, mejorarán de manera notable tu capacidad narrativa.

Seguir Leyendo en: https://www.inteligencianarrativa.com/trucos-para-escritores/
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Describir escenarios




Si los trabajas bien, puedes hacer que los escenarios y los ambientes de tus narraciones se conviertan en personajes por derecho propio.

Sin embargo, rara vez hacemos hablar a nuestros escenarios, nos limitamos a describirlos sin cuidarnos de darles una personalidad propia.

Y es que, por lo general, les prestamos poca atención en comparación con otros elementos de la historia.

Pero si pensamos en Hemingway nos vienen a la memoria La Habana o París. Y Edith Wharton está asociada indisolublemente a la vieja Nueva York, como Faulkner lo está al profundo Sur.

Los buenos escritores hacen suyos los lugares de los que escriben, se convierten en sus dueños. Y es que hay mucho que decir acerca de los escenarios que eliges, si sabes dotarlos de significado.

¿Cuál es la clave para describir escenarios distinguibles y verdaderamente vivos?
La clave es, sencillamente, que te olvides de la vista para concentrarte en los sentimientos.

Hemingway no se limitaba a describir un escenario enumerando lo que estaba a la vista, sino que incidía en lo que uno sentiría su estuviera realmente allí.

Es lo que el novelista John Barth define como “triangulación”.

La triangulación consiste en usar la vista como la base de la descripción de un escenario, añadiendo otros dos sentidos de los cuatro restantes.

Si te ciñes a describir lo que se ve, los escenarios resultarán planos, unidimensionales. Pero si haces hincapié en las percepciones del resto de sentidos, la narración cobra vida, se vuelve real.

Un ejemplo: si escribes “El muchacho caminaba por la colina,” la mayoría de los lectores se imaginarán eso: un niño caminando por una colina.

Pero si añades otros detalles sensoriales la descripción gana en riqueza.

¿Es un día caluroso, suena el viento en los árboles, huele a hierba cortada?

Hacer hincapié en el resto de los sentidos no es sencillo, especialmente para el escritor novel.

Esto sucede porque ponemos en el papel las imágenes que vemos en nuestra cabeza, como si de una película se tratara, pero olvidamos añadir el sonido, los olores y el tacto de cada situación.

Pero este defecto tiene una fácil corrección.

Si eres un escritor principiante, lo mejor es que te centres en un primer momento en describir lo que se puede ver.

Será en el momento de la reescritura cuando puedas añadir los otros dos sentidos que propone Barth en su triangulación.

Para hacerlo, lo mejor es que desarrolles el hábito de preguntarte cuál es el rasgo sensorial más ligado a un determinado lugar.

Por ejemplo, si escribimos sobre la sala de curas de un hospital, es el penetrante olor de los desinfectantes lo que asaltará nuestros sentidos.

Para ejercitarte prueba a tomar nota de los olores, sonidos o sensaciones dominantes en los diferentes lugares que tengas ocasión de visitar: una iglesia, un restaurante, el mar, el bosque, un establo, la casa de un vecino…

De ese modo desarrollarás la capacidad de no centrarte únicamente en lo que tus ojos pueden ver y enriquecerás las descripciones de tus escenarios.

Como ves, es una manera muy sencilla de mejorar tu escritura.

Fuente: https://www.sinjania.com/triangulacion-una-tecnica-describir-escenarios/
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sábado, 2 de marzo de 2019

Ejemplos practicos de lo que esta bien y mal en los dialogos.




Mal

Doyle pestañeó. —Eh… sí. Obviamente, sí. Pero creo que Walter Jackson Bate acierta más echándole la culpa a… —¿Cuándo empezó con el opio? —Creo que cuando estaba en Cambridge, a principios de la década de mil setecientos noventa.

Bien

Doyle pestañeó.
—Eh… sí. Obviamente, sí. Pero creo que Walter Jackson Bate acierta más echándole la culpa a…
—¿Cuándo empezó con el opio?
—Creo que cuando estaba en Cambridge, a principios de la década de mil setecientos noventa.

Jamás se escribirá iniciado con dos rayas separadas un parlamento del mismo hablante, porque confundirá al lector, que creerá que hablan dos personajes distintos.


Mal

—Sí, señor.
—Bien. —Darrow se estiró levemente y bostezó—.
—Discúlpeme, pero llevo trabajando demasiado tiempo seguido. Siéntese donde pueda. ¿Coñac?

Bien

—Sí, señor.
—Bien. —Darrow se estiró levemente y bostezó—. Discúlpeme, pero llevo trabajando demasiado tiempo seguido. Siéntese donde pueda. ¿Coñac?



Mal

— Oiga, señor, ¿por qué no se va al cuerno? — dijo Doyle en un tono de voz cuidadosamente controlado —.¿Por qué no se larga hasta ahí patinando en su condenado río de hielo, eh?

Bien

—Oiga, señor, ¿por qué no se va al cuerno? —dijo Doyle en un tono de voz cuidadosamente controlado—. ¿Por qué no se larga hasta ahí patinando en su condenado río de hielo, eh?

Si después de la raya comienza un diálogo con pregunta o exclamación, el corrector de Word os dirá que dejes un espacio. Ni caso. La raya de inicio siempre va unida al parlamento.

Mal
—Colegas por fin, Brendan —dijo Benner con su ancha sonrisa de costumbre—.

Bien
—Colegas por fin, Brendan —dijo Benner con su ancha sonrisa de costumbre.

Un truco que os ayudará es pensar que la acotación es como si fuese un paréntesis. Si lo quitáis, la puntuación debe tener coherencia.



Mal

—Otra vez Treff, jefe —le dijo en voz baja—, Finalmente logramos que se desnudara, pero tiene una rodillera especial Ace en la pierna, y no se la quiere quitar.

—Otra vez Treff, jefe, Finalmente logramos que se desnudara, pero tiene una rodillera especial Ace en la pierna, y no se la quiere quitar.

Bien

—Otra vez Treff, jefe —le dijo en voz baja—. Finalmente logramos que se desnudara, pero tiene una rodillera especial Ace en la pierna, y no se la quiere quitar.

—Otra vez Treff, jefe. Finalmente logramos que se desnudara, pero tiene una rodillera especial Ace en la pierna, y no se la quiere quitar.



Mal

—Si. —replicó Doyle con voz mesurada— ¿Ha dicho que los casos llegan hasta mil seiscientos?

—Si. —replicó Doyle con voz mesurada—. ¿Ha dicho que los casos llegan hasta mil seiscientos?

—Si —replicó Doyle con voz mesurada— ¿Ha dicho que los casos llegan hasta mil seiscientos?

—Si —Replicó Doyle con voz mesurada—. ¿Ha dicho que los casos llegan hasta mil seiscientos?

Bien

—Si —replicó Doyle con voz mesurada—. ¿Ha dicho que los casos llegan hasta mil seiscientos?

En el caso de los verbos dicendi la puntuación única y exclusivamente va tras la acotación. Nunca antes. Esto también se aplicaría a comas, puntos y comas, y dos puntos.

Asimismo, la acotación siempre comienza por minúscula. Da igual si antes se ha realizado una pregunta o una exclamación (que sí irán antes de la acotación y nunca después), siempre irá con minúscula.

Ejemplo A

Mal

—Así que puede viajar por la historia —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—. Me das miedo, viejo marinero.

—Así que puede viajar por la historia. —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado— Me das miedo, viejo marinero.

—Así que puede viajar por la historia, —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—; Me das miedo, viejo marinero.

—Así que puede viajar por la historia. —sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—. Me das miedo, viejo marinero.

Bien

—Así que puede viajar por la historia. —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—. Me das miedo, viejo marinero.

Vemos en el ejemplo que es una frase finalizada y, a continuación, viene la acotación.

Por lo tanto, necesitamos punto antes de la acotación (solo punto, no sirven comas, puntos y comas o dos puntos). También necesita otro punto detrás (aquí sí servirían los dos puntos, pero no las comas o puntos y comas).

En este caso, como la oración ha concluido, el inciso siempre empezará con mayúsculas.

Ejemplo B

Mal

—Así que puede viajar por la historia —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado— sin consecuencias temporales.

—Así que puede viajar por la historia, —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado— sin consecuencias temporales.

—Así que puede viajar por la historia, —sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado— sin consecuencias temporales.

—Así que puede viajar por la historia, —Sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—, sin consecuencias temporales.

Bien

—Así que puede viajar por la historia —sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado— sin consecuencias temporales.

—Así que puede viajar por la historia —sonrió con cierta inquietud al anciano (…) del pasado—, sin consecuencias temporales.

En el ejemplo observamos que el inciso interrumpe una frase.

Antes de la raya de inicio no va puntuación, excepto los tres puntos (como ocurre con los verbos dicendi). Detrás solo lleva puntuación si se necesita una coma, un punto y coma o dos puntos.

Como la oración no ha concluido, el inciso lleva minúscula inicial.

Mal

Doyle arqueó una ceja.

—Bueno, yo pienso que es un error simplificar de tal modo la obra de Malarky: a medida que se sigue la maduración de su pensamiento van emergiendo distintas filosofías. Sólo sus últimos esfuerzos literarios pudieron atraer en cierto modo a Wordsworth. Y, tal y como han señalado Fletcher y Cunningham en su Concordium, no hay pruebas concretas de que Wordsworth llegara a leer realmente a Malarky. Creo que si intentamos determinar las filosofías que afectaron a Wordsworth resultaría más productivo considerar…

—A partir de ahí podría seguir divagando indefinidamente sobre la influencia que tuvo sobre él todo eso de los Derechos del Hombre y la Revolución Francesa.

Bien

Doyle arqueó una ceja.

—Bueno, yo pienso que es un error simplificar de tal modo la obra de Malarky: a medida que se sigue la maduración de su pensamiento van emergiendo distintas filosofías. Sólo sus últimos esfuerzos literarios pudieron atraer en cierto modo a Wordsworth. Y, tal y como han señalado Fletcher y Cunningham en su Concordium, no hay pruebas concretas de que Wordsworth llegara a leer realmente a Malarky. Creo que si intentamos determinar las filosofías que afectaron a Wordsworth resultaría más productivo considerar…

»A partir de ahí podría seguir divagando indefinidamente sobre la influencia que tuvo sobre él todo eso de los Derechos del Hombre y la Revolución Francesa.

Mal

—Él —jadeó el joven—, él me enseñó las serpientes dentro de mí. Me dijo:

—Mírate,

—y lo hice y no pude ver nada que no fueran serpientes.

Bien

—Él —jadeó el joven—, él me enseñó las serpientes dentro de mí. Me dijo: «Mírate», y lo hice y no pude ver nada que no fueran serpientes.

Si la conversación que se reproduce es más extensa, se usan las comillas, pero solo las de cierre, antes de las rayas del diálogo.

Mal

—Detrás de un árbol, les oí decir:

—¿Dónde está? —graznó—. ¿Dónde está Darrow? —Los dos hombres retrocedieron un paso sin dejar de mirarle. Lo más probable era que no trabajaran para Darrow—. El anciano con el que estaba —dijo con impaciencia—, ¿dónde se encuentra ahora?

—Se ha ido —dijo el que jadeaba.

Bien

—Detrás de un árbol, les oí decir:

»—¿Dónde está? —graznó—. ¿Dónde está Darrow? —Los dos hombres retrocedieron un paso sin dejar de mirarle. Lo más probable era que no trabajaran para Darrow—. El anciano con el que estaba —dijo con impaciencia—, ¿dónde se encuentra ahora?

»—Se ha ido —dijo el que jadeaba.
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Poner guión largo en Word




Buenos días, hoy os traigo como configurar Word con las comillas españolas y el guión largo que necesitamos en nuestros escritos para los dialgos.

Primero, ve a Insertar, Símbolo y Más símbolos (imagen 1).






Segundo, busca las comillas españolas en la tabla de símbolos (están en las primeras filas) y dale a autocorrección. (imagen 2)





Tercero, escribe << y dale a reemplazar. Ahora cada vez que escribas << te saldrán las comillas españolas. Lo mismo lo puedes hacer con >> y con el guion largo (imagen 3)




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viernes, 1 de marzo de 2019

La importancia de las subtramas




Esta frase de Chéjov avisa a los escritores de la importancia de que la resolución de la trama empiece a plantearse antes de que se alcance el final de la historia, para mantener así la coherencia narrativa. Algún elemento clave (un objeto, una idea o una información) de los que formarán parte del fin de la historia debe haber aparecido en algún momento previo de la narración para evitar esos finales deus ex machina donde todo parece resolverse por arte de magia.

Por ejemplo, si una mujer acorralada en su casa por un asesino en serie encuentra de pronto un arma cargada en una maleta vieja, el lector sentirá que el escritor le está tomando el pelo. Pero si con anterioridad a esa tensa escena final se le ha contado cómo la mujer sacaba la pistola que perteneció a su difunto marido de la mesilla de noche y la guardaba en la maleta porque temía que pudiera ocurrir un accidente, que la busque en un momento de peligro tendrá lógica para el lector.

El recurso de presentar el elemento que formará parte de la resolución de la trama mucho antes de que llegue el clímax se denomina en inglés planting and payoff. Este concepto vendría a significar que, mientras desarrollamos la trama, debemos sembrar los indicios, pequeñas pistas que indiquen de manera sutil hacia dónde avanza esta; para, finalmente, llegar de manera lógica al resultado que las señales prometían.

Evidentemente, el escritor debe haber planificado cuáles son esas señales que conducen de manera imperceptible al final que tiene previsto. Sin embargo, también debe evitarse que la historia resulte predecible. Repartir a lo largo de la narración los indicios sin desvelar por ello tanta información que el final se vuelva previsible, alcanzar un punto de equilibrio entre lo que se cuenta y lo que se calla, es probablemente uno de los mayores retos para el escritor.

Así pues, una buena trama debe encontrar su solución dentro de sí misma. Para que una narración sea exitosa, debe ser creíble. Introducir elementos externos a última hora rompe la coherencia, resta valor a la trama e indica falta de creatividad. No obstante, a veces el escritor puede sembrar indicios premeditadamente evidentes. El lector sabe entonces de qué forma se va a ir desarrollando la trama y el escritor juega con la tensión que genera el previsible desenlace.

El recurso planting and payoff puede usarse también para suministrar la información previa que conduce a una escena culminante. Si previamente en la narración se han ido incluyendo los sucesos que conducen a esa escena álgida, no será necesario en ese momento detener la acción para explicar los antecedentes.

De hecho, conviene usar este recurso no solamente de cara al desenlace de la historia. Si se usa a pequeña escala con las tramas secundarias, el lector dará por sentado que la trama principal también va a ser resuelta de manera lógica y coherente.

Este recurso suele incorporarse por lo habitual durante el proceso de reescritura. A menudo, el escritor solo comprende la necesidad de haber proporcionado indicios previos que conduzcan al desenlace previsto cuando llega el momento de plantearse el final; entonces comprende que han quedado cosas por explicar que conduzcan a ese desenlace. Por eso durante el proceso de escritura es conveniente marcar las escenas clave sobre las que habrá que volver cuando se revise el borrador para completar o mejorar las tenues señales que en un primer momento se sembraron. Si se siembra bien, el resultado siempre será satisfactorio.

Fuente:https://www.sinjania.com/trabajar-en-la-trama
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